jueves, 16 de julio de 2015

Inevitables en la vida

Hay cosas que simplemente escapan de nuestro alcance, no digo que esté "todo escrito" o algo cursi así, solo digo que hay personas que van y vienen, que no son coincidencias, pues las necesitamos en o fuera de nuestras vidas, en momentos precisos y a veces, preciosos. Como lo que yo vivo ahora.

Es cierto que, con el tiempo y a medida que creces un poco, te asustas cada vez que las cosas van demasiado bien, temes un poco siempre en el fondo que justo cuando te empieces a acomodar en el apogeo de tu felicidad algo llegue a arruinarlo todo, como ya te ha pasado antes, entonces simplemente prefieres hacer como que no es realmente "tan importante", aunque en momentos la felicidad te carcome por dentro y entonces la debas espantar para mantenerla dentro de ti, para que el destino no se percate, para que nada la arruine. Por favor destino no leas esto.

Hace muy poco tiempo (una semana), me conformaba con muy poco,  temiendo en el fondo abarcar demasiado y tener así mucho que perder después, pero me he percatado en estos días (que se han pasado como años), que no puedes temerle a las cosas en las que ya fallaste antes, porque eso no te convierte en una persona "precavida", eso solo te convierte en un cobarde. He luchado mucho tiempo contra mi fragilidad, en un comienzo regándola y a finales escondiéndola, pero en estos días he descifrado el verdadero secreto de la felicidad, que va más allá de no gritarla al viento, sino que en cambio, de mostrar un poco tu fragilidad, porque si no apuestas nada, tampoco hay que ganar. En otras palabras: "Ama sin miedo".- Que cursi comienza a sonar esto.- Si me vieran en estos días, me he convertido en lo opuesto a lo que era hace tan poco, pero al mismo tiempo, siento que soy justo lo que siempre he sido.

Anoche Fernando, quien aparentemente hace dos noches en mi "novio" (aunque sigo sin creérmelo), me dijo que me encontraba increíblemente "Sexy", lo cual me sorprendió tanto que tuve que verlo a los ojos un rato, para buscar en ellos un rastro de mentira, pero (sonando tonta o no), no lo encontré, él lo decía en serio. Me sorprendió no porque no me "ame o respete" a mí misma, sino porque "sexy" no es una palabra que usaría para describirme a mí misma, al menos no en comparación con otras chicas, pero él lo dijo en serio. En el fondo me gustaría decir que estoy un poco asustada ahora, algo así como "temo que mi mundo se vuelva a desmoronar" o algo así, pero la verdad es que siento que me he tirado de un precipicio y aún en caída libre sigo sin entender el riesgo que corro de caer en cualquier momento, intento recordádmelo, pero ahora mismo que lo escribo, sigo sin terminar de entenderlo o aceptarlo.

Quizá cometa un error al escribirlo aquí, puesto que el tamaño de mi felicidad no cabe en estas líneas o porque quizá el destino tenga acceso a internet (después de todo, de alguna u otra forma debe enterarse siempre de todo), pero aún así, quería escribir sobre esto para recordarle a alguien que hay que atreverse a vivir la vida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario